– Mamá… ¿sabías que la empleada se iba de la casa?
-¿Por qué lo dices hijo?
– Porque la vi desnuda con sus manos en la pared gritando “Me voy, me voy, me vooy…”, y si no hubiera sido por papá que la tenía agarrada por detrás, se nos va.
– Mamá… ¿sabías que la empleada se iba de la casa?
-¿Por qué lo dices hijo?
– Porque la vi desnuda con sus manos en la pared gritando “Me voy, me voy, me vooy…”, y si no hubiera sido por papá que la tenía agarrada por detrás, se nos va.

El novio de la nena està amb la nena, a casa dels pares de la nena amb la nena a punt de solfa després dels preliminars quan, de sobte i sense previ avís, arriba la mare de la nena que, al trobar-se’l a casa seva al costat de la nena mirant la tele, el convida a sopar.
En l’àpat, el novio no pot més que lloar el «savoir faire» de la mare de la nena amb les croquetes:
-Senyora Carme, aquestes croquetes de bacallà estan de muerte!
-Au, nen, vés a rentar-te les mans que son de pollastre!

Un matrimoni suec, tots dos rossos i d’ulls blaus, amb els seus respectius pares rossos i d’ulls blaus i els seus respectius 8 avis rossos i d’ulls blaus, tenen un nen de pell negra, pèl arrissat i amb els ulls negres com escarabats.
El pare, mosquejat, es fa la prova de paternitat i el metge els confirma que el fill és legítim. Davant les reclamacions del pare, que no ho podia entendre, el doctor s’explica:
– Bé, estem davant d’un evident cas de l’efecte Kodak: Vagina gran, penis petit, entra la llum i el fetus es vetlla!
Anava un borratxo pel carrer i a la vorera del costat venia una monja amb la seu hàbit negre.
El borratxo, sense pensar-ho dos cops, es llença sobre la religiosa i brutalment comença a agredir-la. La monja espantada cau a terra i comença a cridar.
El borratxo la mira amb actitut desafiant en plan Chuck Norris i li diu:
– Aixeca’t Batman i lluita! No siguis covard!
Vuelve una pareja de una fiesta a casa y, mientras suben las escaleras, el marido, con la lengua un poco suelta por la bebida le dice a su esposa:
– Amor mío, tienes el culo como una lavadora de grande, ja, ja..
La mujer prefiere ignorar el comentario.
Más tarde, al acostarse, el marido tiene ganas de hacer el amor y así se lo pide a su mujer, y ella contesta:
– Para una prenda tan pequeña, no pongo la lavadora. Lávala a mano si quieres.
Un lepero que se sube a una barca de remos y empieza a remar y remar, y cuando está a unos 10 kms. de la orilla, lo detiene una patrullera de la Guardia Civil:
– Pero ¿a donde va usted remando?
– A comprarme un móvil
-¿A comprarse un móvil? ¿Y dónde lo va a comprar por aquí?
-En media mar, ¡Que yo no soy tonto!
– ¡Doctor, tengo 90 años y acabo de dejar embarazada a mi novia de 25!
– Pues yo, el pasado sábado, maté a un jabalí disparandole con el dedo, ¡Sin escopeta y sin rifle!
– No puede ser, hombre, alguien dispararía en su lugar pero usted no le vio.
– Ahí quería llegar yo.
Años 70, en un «club de alterne», un joven decidido a perder su inocencia está junto a una meretriz cuando ésta intenta romper el hielo :
– ¿Es la primera vez que vas de putas, cariño?
– Si, señora
– ¿Y de dónde eres?
– De València
– ¿Y que te gusta?
– Las Falles, la Mascletà, …
– No, que te haga yo …
– Ah, una paella!
John Bobbit fue un ciudadano estadounidense mundialmente famoso a raíz del curioso y sangriento hecho de que su mujer le cortó el miembro mientras dormía. La medicina consiguió reconstruir el miembro amputado y el tipo terminó haciendo de actor porno.
El relato de los hechos no ha sido nunca aclarado del todo, pero fuentes solventes aseguran que el tema fue de la siguiente manera:
La acción comienza en el momento exacto de la circunsició «a la vasca».
En ese momento un grito aterrador de dolor invadió la escena del crimen.
Si a usted le han castrado alguna vez, sabrá de lo que estoy hablando.
Esta situación provoca un estado de choque no sólo en la víctima, sino también en la homicida que empieza a dar vueltas por la casa presa del pánico con el pene amputado en la mano.
El primer momento de lucidez que tiene la impulsa a coger el coche y salir pitando de la casa sosteniendo la prueba del delito aún en la mano.
Conduce el coche y entra en una autopista a toda velocidad.
Al primer momento de clarividencia se da cuenta de lo que lleva en la mano, baja la ventanilla del coche y lo tira …
… con tanta que suerte que el cristal delantero del vehículo – concretamente, un camión – que iba todo detrás de la Sra. Bobbit y que, cosas de la vida, estaba conducido por un empresario de Lepe, acompañado de su ayudante con el que acababan de hacer una venta de fresas en Sacramento, capital de California.
Ante el impacto de aquel objeto en el vidrio de su camión, el lepero le dice al de al lado:
-Ha vizto tú – pol-la gloria de mi mare – er peaso poya que tenia er mozquito ezte!!
Un home està caminant per la selva quan, de sobte, es veu envoltat per un grup de salvatges caníbals.
– L’he ben cagat – murmura el paio.
De cop, se sent un tró, s’obren el núbols i enmig d’ells baixa una raig de llum sobre l’home.
– Encara no – diu una veu celestial – «pilla» una llança dels caníbals i clava-la al cor del fill del seu cap, que és el nen que està a la seva dreta.
Pum! La llum se’n va i es tenquen els núbols, tornant la foscor de la selva.
Dit i fet. El tiu es baralla amb dos caníbals i li treu la llança a un d’ells, clavant-la en el cor del pobre infant.
I de nou, tro, núbols, llum i la veu celestial que exclama:
– Ara si que l’has ben cagadaaaaaaaa!!!
Van dos amigos caminando por el campo y uno le dice al otro:
– No puedo aguantar la sed.
– Tranquilo, que llegaremos a un pozo dentro de poco.
Llegan al pozo, se acercan y comentan:
– Parece que no se ve agua aquí. Tiraré una piedra, a ver
Mira a un lado y otro y ve una gran piedra, la agarra y la tira dentro del pozo.
– Pues parece que está profundo.
– Espera que ya llegará – le dice el amigo.
En esto ven bajar una cabra corriendo hacia el pozo.
– Mira la cabra esa, ¡Como corre!
La cabra se tira de cabeza al pozo, y dice uno:
– Esta tenía más sed que tú, ¿Eh?
Entonces, aparece un campesino y les pregunta:
– Buenas tardes, ¿Han visto una cabra por aquí?
– Sí señor, acaba de tirarse al pozo la pobrecilla, seguro que tenía sed.
Y el campesino, contrariado, contesta:
– Pero cómo se va a tirar al pozo la cabra, si la tenía yo aquí, ¡Amarrada a una piedra!